Una ruta sencilla, que se puede hacer con los más pequeños de la casa, es la ruta del Castañar en la Sierra de Montánchez, cuya duración es de unas tres horas y es de dificultad baja (ideal para todo el mundo).

La ruta del Castañar tiene una longitud de dos kilómetros, circular, que comienza desde lo más alto de Montánchez.

Esta ruta está señalizada con postes rojos y parte de la Plaza de Toros en dirección al Sur. Tras atravesar varios campos dedicados al cultivo de la vid se adentra en el bosque de castaños siguiendo un camino empedrado. Nada más pasar un depósito de agua se abandona el camino y se toma un sendero a la derecha, dirección Oeste, entre los castaños que llega de nuevo a un camino ancho que tomaremos hacia la derecha y nos llevará al punto de partida.

A través de un cómodo paseo esta ruta nos permite disfrutar del magnífico espectáculo cambiante que ofrece el bosque de castaños a lo largo del año, dándonos la sensación de estar visitando una ruta distinta en cada estación que la visitemos. Los cambios los apreciaremos con todos los sentidos: la vista se nos llenará de amarillos, verdes, rojos, o grises; el oído se deleitará con las sinfonías interpretadas por distintas aves del bosque acompañadas o no por el rumor del viento en las copas de los árboles; mediante el tacto percibiremos la frescura del bosque en verano o el mullido manto húmedo de hojas y musgo que cubre el suelo que pisamos en invierno; el olor dulce de las flores de castaño nos indicará la primavera y el de los hongos el otoño lluvioso; también el gusto puede encontrar recompensas en este recorrido pues son muchos los comestibles que encontramos a cada paso: castañas, moras, setas, espárragos y acederas son algunos ejemplos.

Vía: Montánchez.net