En una ruta gastronómica por Extremadura no podrían faltar platos como las migas extremeñas, la caldereta extremeña, el gazpacho y un buen jamón ibérico Dehesa de Extremadura.

En esta ruta gastronómica ideada por los vinos Ribera del Guadiana la ruta comenzaría en la Trujillo medieval con platos como huevos revueltos con trufas, la gallina trufada, el carnero verde o el frite de cordero entre los más típicos; en Almendralejo degustaremos las famosas migas extremeñas, las sopas de tomate y sus pruebas de matanza; en Aceuchal, probaremos la sopa de ajos y la sopa de antruejos; en Montánchez, la sopa de sangre y los huevos a la hortelana con su loncha de jamón serrano; en Puebla de Sancho Pérez, un revuelto de trigueros de la tierra; en Los Santos de Maimona, un buen bacalao a la cantina; en Fuente del Maestre, un adobo de aguarrino y la caldereta de setas; en Villafranca de los Barros, el gazpacho; y en Fuente de Cantos, el caldillo y la chanfaina.

Sin duda, una buena variedad, con platos que dejan los estómagos del comensal llenos a más no poder y otros más suaves como las sopas o el revuelto de trigueros.