La ciudad más visitada de Extremadura es, con diferencia, Mérida, seguida de Cáceres y de Trujillo. Luego, casi empatadas a turistas nos encontramos con Badajoz, Guadalupe y Plasencia.

La capital de Extremadura recibe mayor influencia de visitantes durante los meses de verano gracias a su Festival de Teatro Clásico y en Semana Santa.

El mayor problema del turismo que llega a nuestra región es que es un turismo de paso, no suelen pernoctar y si lo hacen, dedican sólo una noche.

Los patronatos de turismo de todas estas ciudades deberían trabajar en conjunto para lograr que sus visitantes pasen la noche en sus ciudades vendiendo sus monumentos y gastronomía conjuntamente.