Uno de los productos típicos de Mérida son los caramelos de la Mártir Santa Eulalia, los cuales se llevan realizando desde hace más de un siglo en la Confitería Gutiérrez, ubicada en la Plaza España, al lado de la oficina bancaria “Bankinter”.

Y a pesar de que ha pasado más de un siglo se siguen haciendo como en sus orígenes, todo artesanalmente y producido a base de azúcar, glucosa y esencia de limón. Además, el envoltorio también se hace mano, con 10 dobleces cada uno.

Los caramelos de la Mártir Santa Eulalia de Mérida se hacen de la siguiente manera: el proceso comienza con la masa que se forma al cocinarse la materia prima en el fuego, y que cuando alcanza su punto se vierte en una mesa de mármol para que enfríe. Cuando ese caramelo todavía no está duro y se puede trabajar, se cortan unos trozos con la tijera y se pasan por una máquina pequeñita con dos rodillos. Una vez sale de la máquina, ya con su forma en una tira de caramelo y la impresión en su parte más abombada de las iniciales MG, se deja en una mesa distinta de mármol para que se enfríe. Finalmente, se echan sobre un cedazo y se criban las imperfecciones que hubiesen quedado.

En la confitería Gutiérrez se venden desde un euro, una bolsita pequeña, hasta 12 euros por una bolsa de un kilo.

En vuestro viaje a Mérida, os recomendamos visitar la Confitería Gutiérrez y comprar una bolsa de estos ricos caramelos.

Vía: El periódico Extremadura