Uno de los grandes problemas de la economía de nuestra región extremeña es que no sabemos aprovechar lo que tenemos, lo que sumado a que los diferentes gobiernos no incentivan la industria local, provocando que nuestras excelentes materias primas sean usadas por otras regiones, hablemos por ejemplo del corcho y los jamones (de nuestros cerdos y secados en Salamanca), obteniendo ellas la mayor parte del beneficio.

Así, por ejemplo, siendo Extremadura una tierra rica en Alcornoques, sólo tenemos en nuestra región tres empresas conocidas que se dedican a convertir el corcho en tapones para vinos y cavas y son Tripecor de Valencia de Alcántara; Cortaex, en San Vicente de Alcántara; y Corches, en Arroyo de San Serván.

En la empresa Cortaex se elaboran veinte millones de unidades de tapones al año y su producto ha encorchado botellas de Grecia, Reino Unido, Cuba, Colombia, Perú, China y Azerbaiyán.

El precio de tapón de corcho varía según su calidad y oscila entre los 12 euros por cada 1.000 unidades, hasta los 600 euros.