El día más importante de la Semana Santa cacereña tiene lugar durante la noche del Miércoles al Jueves Santo cuando sale en procesión la Cofradía Hermandad Penitencial del Santo Crucifijo de Santa María de Jesús (Cristo Negro).

Esta cofradía tiene un obligado voto de silencio que junto al Cristo Negro, su paso por la Ciudad Monumental y los más de 20.000 asistentes conforman el momento más deseado de la Semana Santa cacereña.

El Cristo negro es una talla en madera anónima de mediados del siglo XIV sobre la cual existen varias leyendas como, por ejemplo, que los que miran directamente a los ojos a este Cristo, así como los que se ríen de él o se atreven a tocarlo directamente, son castigados por su osadía.

Esta talla en sus orígenes tenía tonalidad marrón oscura, color que con el paso del tiempo y con el humo de las miles de velas que han estado colocadas cerca de él, dieron paso a su conocido color negro.