Un año más la fiesta de “La Encamisá” de Torrejoncillo, declarada de interés turístico regional, ha provocado que este pueblo cacereño se llene de turistas.

Este año unos 300 jinetes “encamisaos” (cubiertos de sábanas blancas) y unos 200 “escopeteros” han participado en esta fiesta en honor a la Virgen de la Inmaculada.

Como es habitual, el momento álgido de esta fiesta llegó a las 22:00 horas, tras el término de la misa, cuando se entrega el estandarte celeste de la Virgen en la Plaza Mayor al mayordomo, que monta un caballo ataviado para la ocasión. Momento en el que el resto de jinetes y “escopeteros” lo aclaman y vitorean con cientos de tiros al aire y también cohetes.

Después los “encamisaos”, los escopeteros, y gran parte del pueblo, llevan el estandarte por todo el pueblo hasta llegar de nuevo, unas dos horas después, a la Iglesia para volver a entregar el estandarte hasta el año próximo.

Para terminar la fiesta, los mayordomos invitan a todos los asistentes a degustar los coquillos y a probar los ricos caldos de la zona.