La fiesta de “Las Purificás” de Monroy (Cáceres) es uno de los ritos más antiguos de la tradición popular extremeña. Consiste en una procesión donde cuatro jóvenes, elegidas por la mayordoma de la Virgen del Rosario, y que visten con el traje típico local, se encargan de cantar 25 coplas alusivas a la purificación de la Virgen mientras se se está dando misa. Además, antes de todo esto, las cuatro jóvenes sacan a la Virgen en procesión por el exterior de la Iglesia con las velas encendidas. Se trata de un rito de la purificación de la Virgen que tras ser madre acude al templo a presentar a su hijo cumpliendo la ley de Moisés.

Desde el año 1997 los vecinos de Monroy hacen pequeñas roscas de piñonate para obsequiar a los asistentes a misa repartiéndolas en el portal de la iglesia.

La fiesta de “Las Purificás” de Monroy se celebra todos los años el 2 de Febrero y es una fiesta tan popular que todos los monroyegos hacen todo lo posible por estar presenta en su pueblo este día.