Hoy cumple 20 años, desde su inauguración, el Puente Lusitania de Mérida, un puente que en su momento fue único en España y en el mundo gracias a la magia de Santiago Calatrava, el diseñador del mismo.

Este puente tuvo un coste de 1.200 millones (7 millones de euros) de pesetas más otros 800 millones de pesetas (casi 5 millones de euros) en las obras de preparación de los accesos al puente.

Para construir el Puente Lusitania hicieron falta cinco millones de kilos de acero (procedente de Alemania), 23.000 metros cúbicos de hormigón y 4.300 toneladas de hierro.

El Puente Lusitania consta de un arco central de 250 metros de luz, una cubierta atirantada sobre el puente, dos calzadas rodadas laterales para vehículos y una central para los peatones. El puente tiene 600 metros de longitud soportados gracias a seis pilares que a su vez están cuentan con 54 pilotes que alcanzan los 18 metros de profundidad.

Para su construcción hicieron falta 150 trabajadores bajo la dirección del Ingeniero Javier Ubierna.

Sin duda, el Puente Lusitania es un buen vecino del milenario Puente Romano y conforman una excelente vista junto al río Guadiana.